Es por que te quiero,
si una gota de vergüenza,
que podría pasarme un puñado de tardes enteras,
esperando que a mi manera me quieras.
Esperando que muevas algo más que los labios.
Se me han gastado las suertes,
junto con el puñado de tardes.
Amo tus palabras, aunque me suelten en lo alto del vértigo.
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