Tuve un día un mal día. Sí, y fue hoy día.
Tuve ganas de llorar, de gritar, de sentirme apoyada, o apollerada.
Quería, sí, hoy en la tarde,
deshacerme de la decisión de haberme levantado,
Quise, separarme de mí misma,
me vi llena de errores,
asqueada de aquello que amo, temerosa de lo que amo, así es el amor. Primera buena conclusión, aunque no alimentaré mi optimismo efímero diciendo alguna huevada como "si no me hubiera levantado, no habría llegado a ésta conclusión, así que, al fin es bueno haberme despertado" na... lo habría descubierto algún otro mal día, o quizás ya lo había descubierto antes y no me acordaba.
Hoy día, sí, hace poco,
me recosté en mi cama pretendiendo olvidar lo que pasó,
estúpidamente, deteniendo el resto de mi día por ello, pretendía olvidarlo.
Cuando la pena me inunda las ganas de seguir caminando, pierdo el apetito, eso no es nuevo, siempre me he satisfecho por la amargura. Soy el vivo retrato de eso de "guatitta llena corazón contento", cuando con la guatita llena de malos ratos, se me acongoja el corazón. Ahora me doy cuenta de que ser media rellenita no era tan malo, estaba contenta, o quizás falta de penurias, que rellenaba de glotonerías... Entonces al final nunca estuve contenta, si cuando comía quería llenar el vacío de amarguras, amarguras que me recordaran mejores días... como cuáles? ya ni me acuerdo. Igual ahora estoy tranquila, que no es ni mejor ni peor que rellenarme las tripas de comidas o amargurías, ni si quiera me importa si esa palabra existe, así de tranquila estoy... así de vacía... Entonces, de nuevo, o estoy vacía de amarguras, o vacía de buenos recuerdos, o repleta de apatía. Parece esto un ensayo.
De todas maneras, y sólo por seguir una línea de aquello que hablaba, acabo de darme cuenta de que boté al water mi mal día, pues no me rellené las tripas de otra cosa sino que de amarguras y café cargado, que aunque tiene su mística y cosilla interesante, a de más de quitarme el frío, me hace cagar. Sí, cagar, no es otra metáfora, no quiero más de ellas por hoy día, pues, repito, estoy tranquila y eso es apatía. He cagado entonces, por tercera vez, mi mal día... y no digo que me cage en mi mal día, sino que lo cagué en serio, lo saqué de mi sistema de la manera más repulsiva.
lunes, 23 de abril de 2012
jueves, 19 de abril de 2012
hoy día. No, ayer.
Después de todo, no necesito de mucho para volver a escribir de ti.
Quiero, esta vez, de nuevo, letrarme entra, sentirme insegura, morirme otro poco, cantar un poco, fumarme viente tabacos y llorarte como la estúpida que me he has vuelto.
No quiero recordar... No quiero contextualizar nada... Quiero soltar las mierdas, que aunque liberadas aquí, no me abandonarán.
Me has olvidado, hace tanto ya... Si supieras cuánto muero, si vieras cuánto me remeces... Si sintieras este frío en los huesos del pecho, entenderías tanto.
Escribir... sí es aquello que siempre me hunde en los laberintos de mi miseria, en esa miseria aguda y ácida que me carcome ese pedazo de vida que llevo... Se quema, se hiela, cariño, no miento... Las lágrimas se resisten a salir siempre, parecen despavoridas del vértigo, reventadas de furia y vergüenza.
Tengo pena hueón, me duele el amor que te traigo arrastrando, me tiritan los dedos y a ratos las leras se me hacen difusas. No quiero dormir entre el olor que no es tuyo, no quiero caer entre los arrumacos que no son tuyos, no quiero reírme de las situaciones donde tú no estás, no quiero cantar las canciones que no me has enseñado, no quiero cantar con los guitarreos de otro. Mierda! Mierda y remierda! me relate hasta la última fibra del cuerpo, ahora sí, ahora mismo, cuando siento parir el peor de los dolores, ahora entre contracciones de respiros , entre el vértigo de mis lágrimas y con frío en los pies te digo, pedazo de mierda, cómo me has herido, cómo me has fucilado a mí por entera, sin cuerpo ni alma me has dejado... Tú te vas, cada ves que me vienes a buscar, conmigo completa, conmigo brillando como la luna más llena, como las estrellas más relucientes del Perú, te vas con mi alegría, mi sexo, mis besos, feliz te vas... consiguiendo justo lo que viniste a buscar... hundirte en algo de amor... sólo para seguir tu semana lleno de energía. Pero ¿y yo? me quedo embriagada de esperanzas, de sueños de dudas y recuerdos...
domingo, 15 de abril de 2012
0.46
Verte de lejos es como empezar de cero, casi como si tu historia quisiera ser renegada.
Suele ser ingrata una mirada furtiva, y siempre es mía.
Tú no estuviste aquí hoy día, a pesar de haberte ido hace sólo algunos minutos.
Detesto las despedidas,
pero aún más las visitas vacías.
Mi mente corre rápido en tu compañía,
pero recién las palabras salen cuando ya has tomado partida.
No me gustan las rimas, no me gustas tú en rima,
a mí me gusta (y gustaba) el sin aviso, el furtivo, el decidido. Me gustaban (y gustan) los ratos de catarsis, acá en las letras y allá en las sábanas.
Eres como un nuevo y antiguo escrito incompleto, igual que éste.
Suele ser ingrata una mirada furtiva, y siempre es mía.
Tú no estuviste aquí hoy día, a pesar de haberte ido hace sólo algunos minutos.
Detesto las despedidas,
pero aún más las visitas vacías.
Mi mente corre rápido en tu compañía,
pero recién las palabras salen cuando ya has tomado partida.
No me gustan las rimas, no me gustas tú en rima,
a mí me gusta (y gustaba) el sin aviso, el furtivo, el decidido. Me gustaban (y gustan) los ratos de catarsis, acá en las letras y allá en las sábanas.
Eres como un nuevo y antiguo escrito incompleto, igual que éste.
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