domingo, 6 de noviembre de 2011

23.07

Entonces digamos que todo va bien,
sigamos caminando juntitos, sonriendo como idiotas.
Digamos que fluimos...
como el agua del río,
o !no! mejor digámosles que el próximo año pretendemos estar comprometidos;
tus padres estarán orgullosos de que te hagas un hombre serio,
los míos confiados en que el hombre serio me regale zapatos en medio del tedio.

Tranquilo, que nos vemos bien de la mano
caminando por la alameda o el paraíso más profano.
Tú bien empaquetadito, con un bestón oscuro y un maletín,
olvidando las roñosas alpargatas que usabas cuando aún me hacías reír.
Yo, con un par de libros bajo el brazo que hablan de la libertad,
te regalo una mirada lastimera cuando decides hacia otro lado miar.

Cariño mío, ya dejemos ésta necedad
que no somos los mismos hace varios años ya.
Tú extrañas algo de tu soledad,
yo pretendo que me dejes de amar,
tú quieres que te deje de ignorar,
yo no quiero de tu voz más escuchar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario