domingo, 8 de enero de 2012

4.57

Ella entró a mi vida como la peor de las putas,
yo no la miraba, no por lo menos con recelo,
ella me quitaba toda la atención y como ella desconocía:
yo detesto perder.

Ella nunca me miró,
o por lo menos no lo creo.
Tanta atención tenía
que dudo que haya pensado que yo, la inocentona,
podría inmiscuirme por debajo de las ropas de su descuidado amor.

Él me buscó primero, te lo juro chiquilla,
yo no sabía de ti hasta que él lo creyó inevitable,
él te ama, ayer y siempre te ha amado,
como jamás a mí.

Tú, con tu sonrisa querendona,
con los recuerdos a tu favor.
Yo, con la novedad
bajo unas medias fáciles de quitar.
Tú con los pechos pequeños,
con la espalda ancha,
con ojos chicos,
el pelo corto y sin gracia.
Yo, con mi palabrería,
con sonrisas gratas,
la espalda erguida
y un guiño en el ojo que él jamás pudo resistir.

A mí también me amó,
por lo menos un par de días,
a mí me extrañó varias noches
y me llamó desesperado una de ellas.
Yo lo volví loco,
yo te lo quité un par de meses,
tú me lo arrebataste para siempre y desde siempre.

Créeme, yo no te odio,
yo te envidio,
lo tienes ahí, en la palma de tu mano bailando como el más triste bufón para hacerte reír,
él descansa de ti entre mis caricias,
acurrucado en mi pecho,
callado al fin,
tranquilo y feliz.

Ni creas que yo quisiera vivir con él como tú,
yo lo quiero a mi lado sin amarras,
cansado de ti
y deseoso porque yo le llene las tardes
y algunas noches en las que tú te encuentres lejos.

Puta, la puta más amada has sido,
puta eres por dejarlo suelto sabiendo que volverá ti,
puta coronada con las canciones que saltan de su pecho.
Puta y reputa y me has vuelto a mí,
yo que me veo débil ante ti,
yo que vengo a tramar que él se acueste contigo con ganas de hacerlo conmigo.

Dudo que sepas siquiera como me llamo,
tan poca atención le has dado,
él está solo,
amándote solo,
amándote conmigo,
créeme, yo no fui sólo un revolcón anecdótico,
él se maravilló de mis virtudes,
nosotros fuimos uno solo,
si sólo supieras cuánto nos parecemos él y yo,
quizás hasta te enamorarías de mí,
quizás hasta me extrañarías por las noches,
quizás hasta te querrías acostar conmigo,
pero yo no soy de esas putas,
yo vengo de puta fiel,
yo sólo lo quiero a él,
pero él me teme,
cree que yo podría arrancarte de su alma para tomar tu lugar,
por eso arranca de mí y mis caricias,
para volver al nido seguro donde tú lo aguardas.

Las cosas para ti siguen igual,
para mí el cuento es más irregular,
no tengas cuidado,
él te cuida a su lado,
mientras a mí me echa al olvido sin amparo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario