domingo, 20 de abril de 2014

Lo patético del camino

Lo patético del camino sería inventarse dónde pertenecer.
Y, digamoslo bien, no eres un buen país
donde pueda hechar cualquier raíz.

Más bien, no tengo país,
me exilié del que alguna vez pertenecí para dármelas de trotamundos,
pero ya en este cansancio de pies,
cualquier paradero que abra los brazos,
podría servir de techo para tumbarse a dormir.

Lo patético del camino sería inventarse dónde pertenecer.
Y si es por despertar cada mañana con un abrigo de distinto dueño,
que pudiera ser más ajeno que ese mi país de origen en abandono,
mejor hacemos más firmes los músculos
para seguir sin rumbo,
a ver si, por milagro cósmico,
se inventa para esta alma en agote,
un arraigo en la próxima vereda,
justo antes de que venga a bautizarle con fecha de término,
como es cultura, allí en los quinientos países
por donde no dejé más que un par de manoseos burlones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario